Universidad Catolica

Hemorroides


Las hemorroides son dilataciones de paquetes venosos que se ubican en el recto y el ano. Estas se dividen en internas, las que se encuentran por arriba de la línea dentada en el canal anal, y externas las que se encuentran abajo de la línea dentada.

Causas
Algunas causas que predisponen a padecer hemorroides son los factores hereditarios, estreñimiento, estar de pie o sentado durante mucho tiempo seguido, embarazo, hipertensión y obesidad.
Las hemorroides externas se pueden trombosar, que es cuando se forma un coágulo dentro de ellas. La trombosis es muy dolorosa los primeros días, por lo cual es importante consultar a un médico para descartar alguna complicación y poder iniciar un tratamiento adecuado.

Las hemorroides internas se clasifican en cuatro grados. Las de primer grado son las que al momento de defecar existe solamente sangrado asintomático. Las de segundo grado son las que sobresalen al momento de defecar pero se reintroducen al momento de detener el esfuerzo. Las del tercer grado son las venas que salen al momento de defecar y se deben reintroducir manualmente. Por último, las de cuarto grado son irreductibles y están siempre prolapsadas.
Otros síntomas pueden ser dolor, descarga de mucosa, comezón, sensación de salida de alguna protuberancia por el recto e incontinencia.

Tratamientos
En caso de presentar hemorroides sintomáticas, algunas medidas para tratarlas son: corregir el estreñimiento aumentando la fibra y el líquido; evitar comidas muy sazonadas, picantes y grasas así como el consumo de alcohol; evitar esfuerzos al momento de defecar; reducir el tiempo de defecación; utilizar papel higiénico suave o limpieza anal mediante baño con agua tibia; baños de asiento con agua tibia.

El tratamiento quirúrgico se debe de realizar después de un análisis médico en base al estado de la enfermedad y del paciente. Existen desde alternativas no invasivas, como la ligadura elástica, hasta la hemorroidectomía.

Entre las opciones quirúrgicas, la hemorroidectomía clásica es el procedimiento más habitual y consiste en la remoción quirúrgica del tejido que sobresale o sangra. Es un procedimiento la mayoría de las veces ambulatorio o con una breve estadía en el hospital. La mayoría de las veces produce dolor moderado que se puede tratar con analgésicos.

Otras opciones son la hemorroidectomía con láser, la crioterapia o el uso de una engrapadora especialmente diseñada para el tratamiento de las hemorroides avanzadas. Este último procedimiento presenta la ventaja de un menor dolor postoperatorio, con una eficacia similar a la hemorroidectomía clásica.

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